El cáncer es una de las principales causas de enfermedad y muerte en el mundo. Sin embargo, comprender cómo se origina, cuáles son sus factores de riesgo y qué estrategias pueden ayudar a prevenirlo permite tomar decisiones informadas y oportunas sobre la salud.
En este artículo te compartimos información clave, basada en evidencia científica y en recomendaciones de organismos internacionales, para ayudarte a entender el cáncer desde una perspectiva clara y preventiva.
¿Qué es el cáncer?
En condiciones normales, las células del cuerpo humano se forman y se multiplican para generar nuevas células cuando el organismo las necesita. Cuando estas células envejecen o se dañan, mueren y son reemplazadas por células nuevas.
El cáncer es una enfermedad en la que algunas células del cuerpo se multiplican sin control, pueden formar tumores y, en ciertos casos, diseminarse a otras partes del organismo.
Generalmente, el cuerpo es capaz de eliminar células con daño en el ADN antes de que se vuelvan cancerosas. Sin embargo, esta capacidad de defensa disminuye con el envejecimiento y con la exposición prolongada a diversos factores de riesgo. Además, algunas células cancerosas pueden evadir al sistema inmunológico, lo que facilita su crecimiento.
Actualmente se reconocen más de 100 tipos de cáncer, los cuales suelen llevar el nombre del órgano o tejido donde se originan.
Tipos de cáncer más frecuentes
De acuerdo con estimaciones globales recientes, los cinco tipos de cáncer más comunes son:
- Cáncer de mama
- Cáncer de próstata
- Cáncer de pulmón
- Cáncer de colon y recto
- Cáncer cérvico uterino
En los hombres, el cáncer de próstata, pulmón y colorrectal representan aproximadamente el 48 % de todos los diagnósticos.
En las mujeres, el cáncer de mama, pulmón y colorrectal concentran cerca del 51 % de los casos nuevos.
El cáncer es actualmente la segunda causa de muerte a nivel mundial. En 2022 se registraron 20 millones de casos nuevos y 9.7 millones de muertes. Se estima que para el año 2040 los nuevos casos podrían aumentar a 29.9 millones por año, con un incremento proporcional en la mortalidad.
¿Por qué se desarrolla el cáncer?
Las causas del cáncer son el resultado de una combinación de factores genéticos y ambientales. Entre los más relevantes se encuentran:
Carcinógenos físicos
Como la radiación ultravioleta y las radiaciones ionizantes.
Carcinógenos químicos
Sustancias presentes en el humo del tabaco, las aflatoxinas (contaminantes alimentarios) y el arsénico presente en el agua.
Carcinógenos biológicos
Determinados virus, bacterias y parásitos.
Factores metabólicos
La inflamación crónica de bajo grado y la obesidad, que alteran el entorno celular y favorecen el desarrollo tumoral.
La prevención: una herramienta clave
En la actualidad, más del 50 % de los casos de cáncer pueden prevenirse mediante la reducción de factores de riesgo y la aplicación de estrategias preventivas basadas en evidencia científica.
Además, la detección temprana, junto con una atención y tratamiento adecuados, permite reducir la mortalidad y mejorar significativamente el pronóstico de muchos tipos de cáncer.
Recomendaciones para reducir el riesgo de cáncer
1. Evitar el consumo de tabaco y la exposición al humo
Fumar daña casi todos los órganos del cuerpo y está relacionado con al menos 15 tipos de cáncer. Se asocia con alrededor del 90 % de los casos de cáncer de pulmón.
También se recomienda evitar el uso de cigarrillos electrónicos y promover espacios libres de humo.
2. Mantener un peso saludable
El sobrepeso y la obesidad aumentan el riesgo de varios tipos de cáncer, como el de mama postmenopáusico, colon, endometrio, riñón y esófago. Reducir el exceso de peso tiene beneficios claros para la salud.
3. Mantenerse físicamente activo
Se recomienda realizar al menos 30 minutos de actividad física moderada a vigorosa, cinco o más días a la semana. En niños y adolescentes, al menos una hora diaria.
4. Llevar una alimentación saludable
- Limitar carnes procesadas y carne roja
- Consumir al menos 3 tazas de verduras y 1 taza de frutas al día
- Priorizar cereales integrales
- Evitar bebidas azucaradas
- Reducir el consumo de alimentos ultraprocesados
- Evitar bebidas excesivamente calientes
5. Limitar o evitar el consumo de alcohol
El alcohol se asocia con cáncer de boca, faringe, laringe, esófago, hígado y mama, especialmente cuando el consumo supera las dos bebidas al día.
6. Protegerse de la exposición solar
La exposición al sol es la causa más común de cáncer de piel, principalmente en zonas expuestas como rostro, manos y antebrazos.
7. Fomentar la lactancia materna
La lactancia prolongada ayuda a reducir el riesgo de cáncer de mama y contribuye a prevenir el exceso de peso en la infancia.
8. Prevenir y tratar infecciones asociadas al cáncer
- Detección y tratamiento de Helicobacter pylori
- Vacunación contra hepatitis B
- Vacunación contra virus del papiloma humano (VPH)
- Pruebas de detección de VIH cuando esté indicado
9. Protección en el entorno laboral
Identificar exposiciones ocupacionales a sustancias carcinógenas y adoptar medidas de protección adecuadas.
10. Uso responsable de terapia hormonal
El reemplazo hormonal en la menopausia solo debe utilizarse bajo indicación médica, ya que puede aumentar el riesgo de cáncer de mama.
Importancia de la detección temprana
Acudir a revisiones médicas periódicas permite detectar el cáncer en etapas iniciales, cuando el tratamiento es más efectivo. Las pruebas y la periodicidad deben definirse de forma individual, según la edad, antecedentes y recomendación médica.
Nutrientes con efecto protector
Diversos nutrientes participan en la protección celular y en la regulación del crecimiento tumoral:
- Vitamina A y carotenos: asociados a menor riesgo de cáncer de pulmón, piel, laringe, esófago, vejiga y mama.
- Vitamina C: antioxidante con efecto protector en cáncer gástrico y pulmonar.
- Vitamina E: asociada a menor riesgo de cáncer de próstata en ciertos grupos.
- Ácido fólico: esencial para la síntesis del ADN y la división celular normal.
- Omega 3 (EPA y DHA): efecto antiinflamatorio y posible reducción del riesgo de cáncer de colon, mama y próstata.
- Vitamina D: hasta el 80 % de las personas con cáncer presentan deficiencia; niveles bajos se asocian con peor pronóstico.
Conclusión
El cáncer es una enfermedad compleja, pero no inevitable. La prevención, la información clara, la detección temprana y el acompañamiento profesional son herramientas fundamentales para reducir su impacto.
Un paciente informado tiene más posibilidades de tomar decisiones oportunas y cuidar su salud a largo plazo.
Fuentes
- Filho AM et al. The GLOBOCAN 2022 cancer estimates. Int J Cancer. 2024.
- Organización Mundial de la Salud. Prevención y control del cáncer en el contexto de un enfoque integrado. Asamblea Mundial de la Salud, 2017.
- D’Angelo S et al. Nutrients. 2022.
- Valenzuela B et al. Revista Chilena de Nutrición. 2021.
- Calmarza P et al. Nutrición Hospitalaria. 2020.




